ROSE

Kazaky es un grupo ucraniano de música y danza surgido en Kyiv entre 2009 y 2010 que alcanzó reconocimiento internacional gracias a la combinación de música pop electrónica, coreografías complejas y una imagen escénica basada en hombres bailando con tacones altos. La estética visual del grupo lo llevó rápidamente más allá de los límites de una formación pop convencional: Kazaky actuó en desfiles de moda, realizó giras internacionales y en 2012 apareció en el videoclip Girl Gone Wild de Madonna.
Entre las principales canciones de Kazaky se encuentran In the Middle, Love, I’m Just a Dancer, Dance and Change, Last Night, Crazy Law, Touch Me, The Sun, Pulse, What You Gonna Do, Milk-Choc, Push y Fucking Beautiful. Musicalmente, el proyecto se sitúa en la intersección del synthpop, electro-pop y dance, aunque la identidad de Kazaky estuvo definida en la misma medida por la música, la coreografía, la moda y la cuidada expresión corporal de cada número.
Creación del grupo
La figura clave en la creación de Kazaky fue el coreógrafo ucraniano Oleg Zhezhel. La formación original estuvo integrada por Zhezhel, Artur Gaspar, Kyrylo Fedorenko y Stas Pavlov.
Todos los miembros contaban con una sólida formación en danza, pero procedían de diferentes escuelas, desde la coreografía contemporánea y escénica hasta la danza clásica y de salón. Precisamente esto permitió que el proyecto construyera desde el principio sus actuaciones no alrededor del esquema habitual de «cantante y bailarines de acompañamiento», sino en torno a cuatro intérpretes en igualdad de condiciones.
La idea de bailar con tacones de aguja se convirtió gradualmente en el principal signo visual del grupo. En sus números se utilizaban elementos de waacking, coreografía de club, movimientos inspirados en el mundo del modelaje y acrobacia, mientras que la figura masculina atlética se combinaba deliberadamente con calzado y movimientos tradicionalmente asociados a la moda femenina.
In the Middle y los primeros vídeos virales
El gran salto de popularidad de Kazaky llegó después del lanzamiento del vídeo In the Middle en 2010. Al comienzo del clip, los integrantes aparecen con ropa masculina más tradicional, para después pasar a sus imágenes escénicas con tacones altos.
El vídeo se difundió rápidamente a través de YouTube y blogs musicales. Para comienzos de la década de 2010 era un formato especialmente eficaz: Kazaky prácticamente no necesitaba una larga presentación, ya que unos pocos segundos de coreografía sincronizada bastaban para explicar inmediatamente el concepto visual del proyecto.
Después llegaron Love e I’m Just a Dancer. En estos trabajos quedó definitivamente establecida la fórmula característica de Kazaky: música electrónica minimalista, frases repetitivas en inglés, un ritmo preciso y coreografías diseñadas tanto para un videoclip musical como para una sesión de moda.
Primer cambio de formación
En 2011, Stas Pavlov dejó el grupo. Su lugar fue ocupado por el bailarín e intérprete italiano Francesco Borgato.
Por lo tanto, Borgato no formó parte del cuarteto original de Kazaky, aunque precisamente la formación con él se convirtió en una de las más conocidas para el público internacional.
Durante este periodo aparecieron Dance and Change y Last Night, mientras que el número de actuaciones fuera de Ucrania aumentó considerablemente.
Kazaky y el mundo de la moda
Desde el principio, el proyecto estuvo más cerca de la industria de la moda que la mayoría de los grupos pop ucranianos de aquella época.
En junio de 2011, Kazaky actuó en el desfile de la colección masculina Dsquared² Spring/Summer 2012 en Milán. Los integrantes cerraron el espectáculo con un número de danza vestidos con ajustados trajes de escenario y sus característicos tacones altos.
La actuación recibió una notable cobertura en la prensa internacional de moda. Vogue incluyó directamente a Kazaky en su descripción del desfile, mientras que Los Angeles Times destacó por separado el final coreográfico protagonizado por el grupo ucraniano.
Para Kazaky, este episodio fue especialmente importante: quedó claro que su lenguaje visual era percibido no solo como parte de la escena musical, sino también como un elemento independiente de la cultura fashion.
Girl Gone Wild de Madonna
La colaboración internacional más conocida de la primera etapa fue la participación de Kazaky en el videoclip Girl Gone Wild de Madonna, publicado en 2012.
El vídeo fue dirigido por los fotógrafos y realizadores Mert Alas y Marcus Piggott. En el clip, Kazaky aparece junto a Madonna y otros bailarines y modelos, interpretando la coreografía característica del grupo, incluida la danza con tacones altos.
La elección del colectivo estuvo relacionada precisamente con su estética visual andrógina y su singular lenguaje corporal. Después del lanzamiento de Girl Gone Wild, el nombre de Kazaky comenzó a aparecer con mucha más frecuencia en medios estadounidenses y europeos dedicados a la moda, la cultura de club y la coreografía contemporánea.
The Hills Chronicles
El álbum de estudio debut The Hills Chronicles fue publicado el 22 de octubre de 2012.
Incluyó las canciones que formaron el primer repertorio del grupo, entre ellas:
- In the Middle;
- Love;
- I’m Just a Dancer;
- Dance and Change;
- Last Night;
- I Can’t Stop.
La música del álbum se basa en dance-pop dominado por sintetizadores, electro y ritmos de club minimalistas. La parte vocal es deliberadamente sencilla y a menudo se construye alrededor de fórmulas breves y repetitivas, ya que la principal dramaturgia del proyecto no se encontraba únicamente en la grabación, sino también en su ejecución visual.
Regreso de Stas Pavlov e I Like It
A comienzos de 2013, Francesco Borgato dejó Kazaky, tras lo cual Stas Pavlov regresó a la formación.
El primer trabajo destacado del cuarteto reunido fue Crazy Law. Ese mismo año apareció el proyecto I Like It, dividido en dos partes.
I Like It (Part 1) fue publicado en el verano de 2013, mientras que I Like It (Part 2) apareció en diciembre. Entre las principales canciones de este periodo se encuentran Crazy Law, Touch Me, Doesn’t Matter, The Sun y Horizon.
En comparación con The Hills Chronicles, la música se volvió más densa y variada, aunque el principio del proyecto no cambió: la canción electrónica se desarrollaba junto con su imagen visual y su coreografía, y no existía separada de ellas.
Oleg Zhezhel fuera de la formación escénica
En 2013, Oleg Zhezhel dejó de actuar regularmente con Kazaky. Entre las razones se encontraban problemas en una rodilla, aunque esto no significó su salida completa del proyecto.
Zhezhel mantuvo su papel en la creación de la música, la coreografía y el concepto artístico general del grupo. Más tarde continuó siendo presentado como productor y uno de los principales creadores de la estética de Kazaky.
Después de una nueva salida de Stas Pavlov, Artemiy Lazarev se incorporó al grupo y participó en la siguiente etapa de su historia.
2014–2015: The Hardkiss y nuevos sencillos
A mediados de la década de 2010, Kazaky continuó publicando canciones y videoclips independientes. Entre ellos se encuentran Magic Pie, The Sun, Pulse, What You Gonna Do, Milk-Choc y Your Style.
En 2014, el grupo participó en una colaboración con la formación ucraniana The Hardkiss — la canción y el videoclip Strange Moves. El proyecto unió dos escuelas visuales completamente diferentes de la escena pop ucraniana: la estética rock de The Hardkiss y el minimalismo coreográfico de Kazaky.
Durante este periodo, el grupo también continuó con sus actuaciones internacionales y su participación en eventos de moda y clubes.
La pausa de 2016
En 2016, los integrantes de Kazaky anunciaron el cese de sus actividades conjuntas. La decisión fue explicada por el deseo de los músicos y bailarines de desarrollar sus propios proyectos.
Después de varios años de intensas giras y de trabajo dentro de un concepto visual estrictamente definido, los miembros comenzaron a moverse en diferentes direcciones: música en solitario, coreografía, enseñanza y otros proyectos creativos.
Al mismo tiempo, el grupo no declaró que su final fuera absolutamente definitivo, dejando abierta la posibilidad de un futuro regreso.
Regreso con Push
En 2019, después de una pausa de tres años, Kazaky regresó con la canción Push. El videoclip fue dirigido por el realizador ucraniano Alan Badoev.
En el momento del regreso, la formación escénica se había ampliado a cinco integrantes: a Artur Gaspar, Kyrylo Fedorenko y Artemiy Lazarev se sumaron Vlad Koval y Yevhen Honcharenko.
Oleg Zhezhel continuó participando en el proyecto como productor y responsable de su dirección artística.
Push se diferenciaba del material inicial no tanto musicalmente como por los temas declarados abiertamente. El regreso del grupo estuvo acompañado de mensajes sobre libertad, tolerancia, igualdad y el derecho de las personas a expresarse.
El propio videoclip estuvo dedicado, entre otros, al público de Kazaky y a la comunidad LGBTQ+, que durante muchos años constituyó una parte importante de la audiencia internacional del grupo.
Inside My Body y Fucking Beautiful
Después de Push, en 2019 aparecieron los nuevos sencillos Inside My Body y We Should Be Like No One Else.
En 2020, el grupo publicó Fucking Beautiful. Esta canción se convirtió en la última gran obra de estudio original de Kazaky antes de otro prolongado periodo sin nuevos sencillos propios.
Musicalmente, las grabaciones posteriores conservaron su vínculo con el synthpop y la electrónica de club, aunque la producción se volvió más moderna y densa en comparación con las canciones minimalistas de comienzos de la década de 2010.
Discografía de Kazaky
The Hills Chronicles — 2012
Primer álbum de estudio y base del repertorio inicial del grupo.
Principales canciones: In the Middle, Love, I’m Just a Dancer, Dance and Change, Last Night, I Can’t Stop.
I Like It — 2013
Segundo proyecto de estudio, publicado en dos partes — I Like It (Part 1) e I Like It (Part 2).
Principales canciones: Crazy Law, Touch Me, Doesn’t Matter, The Sun, Horizon.
Recopilaciones y lanzamientos posteriores
- Greatest Songs — recopilación, 2017;
- Music from Live Shows — lanzamiento en directo, 2017;
- Push — 2019;
- Inside My Body — 2019;
- We Should Be Like No One Else — 2019;
- Fucking Beautiful — 2020;
- Kazaky Collaborative Remixes, Vol.1 — 2025;
- Collaborative Remixes, Vol.2 — 2026.
Los dos últimos lanzamientos están formados principalmente por nuevos remixes de material correspondiente a diferentes periodos del grupo. Demuestran que el catálogo de Kazaky continúa desarrollándose oficialmente en las plataformas digitales, aunque después de Fucking Beautiful no se han publicado nuevos álbumes de estudio completos con material original.
Estilo musical
La base de la música de Kazaky está formada por synthpop, electro-pop y dance. En algunas composiciones también pueden escucharse elementos de house, electroclash y pop de club característico de comienzos de la década de 2010.
Sin embargo, valorar Kazaky únicamente a partir de sus grabaciones de audio resulta insuficiente. El proyecto fue concebido desde el principio como la combinación de varias disciplinas:
- música pop electrónica;
- coreografía contemporánea;
- moda;
- videoclip;
- imagen escénica teatralizada.
En este contexto, los tacones altos no eran simplemente un accesorio provocador, sino una parte de la técnica de movimiento. Los integrantes ejecutaban complejas coreografías sincronizadas manteniendo una expresión corporal atlética, angulosa y deliberadamente rígida.
Androginia e imagen de género
El lenguaje visual de Kazaky estaba construido alrededor del choque entre rasgos que la cultura de masas suele dividir en «masculinos» y «femeninos». Cuerpos musculosos, cortes de pelo cortos y movimientos duros se combinaban con tacones, ropa ajustada y elementos de coreografía inspirados en la moda.
Al mismo tiempo, durante la primera etapa los propios integrantes evitaban convertir el proyecto en una declaración directa sobre su orientación sexual. En las entrevistas destacaban el carácter escénico de la imagen y preferían no hablar de la vida privada de cada miembro.
Más tarde, el componente social comenzó a expresarse de manera mucho más directa. El regreso con Push en 2019 ya estuvo abiertamente relacionado con temas como la libertad de amar, la igualdad, la tolerancia y el derecho a una expresión personal segura.
La moda como parte de Kazaky
La relación con la moda no fue para Kazaky un elemento secundario de promoción. Ya los primeros videoclips recordaban a películas de moda gracias a sus decorados minimalistas, ropa monocromática, marcada geometría corporal y un trabajo de cámara centrado en el movimiento.
La actuación en Dsquared² en Milán consolidó definitivamente esta reputación. Posteriormente, el grupo fue tratado regularmente no solo por medios musicales, sino también por publicaciones especializadas en moda.
Este enfoque diferenciaba claramente a Kazaky de la mayoría de los proyectos de danza ucranianos de comienzos de la década de 2010: la composición musical, el vestuario, el movimiento y la imagen de vídeo se desarrollaban como partes de un único sistema visual.
La importancia de Kazaky
Kazaky apareció en una época en la que YouTube estaba transformando la promoción musical al mismo tiempo que la moda, la cultura de club y el videoclip pop se mezclaban cada vez más entre sí. El grupo aprovechó este momento de manera especialmente eficaz: sus primeros vídeos eran comprensibles para una audiencia internacional incluso sin conocer ucraniano o ruso, ya que el movimiento y la imagen visual funcionaban como los principales medios de expresión.
Las actuaciones internacionales, la participación en el desfile de Dsquared² y la aparición en Girl Gone Wild de Madonna llevaron al proyecto ucraniano al espacio de la cultura pop y fashion mundial, donde los grupos procedentes de Ucrania todavía aparecían con relativa poca frecuencia a comienzos de la década de 2010.
El legado más duradero de Kazaky fue precisamente el modelo de proyecto musical y coreográfico en el que el movimiento masculino sobre el escenario no estaba sometido a las ideas tradicionales sobre qué ropa o qué gestos se consideran apropiados para un intérprete.
Kazaky ocupa un lugar especial en la historia de la música pop ucraniana no tanto por la amplitud de su discografía como por la reconocibilidad de su propia estética. Apenas unos segundos de baile sincronizado con tacones altos bastaban para hacer que el proyecto fuera visualmente identificable mucho antes de que el público internacional tuviera tiempo de recordar el título de una canción — un caso poco común en el que la coreografía se convirtió en un lenguaje artístico tan importante para el grupo como la propia música.



